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Análisis Ankora: Lost Days – La nueva aventura espacial de Chibig

Ankora Lost Days Análisis

Chibig Studio nos presenta su nueva propuesta, Ankora: Lost Days, y tras disfrutar un tiempo de esta aventura os traemos nuestro veredicto en un análisis tan cuco como el propio juego. Como ya estarán muchos acostumbrados con Chibig, nos encontramos en el mismo universo de siempre, en el de Deiland o Summer in Mara, pero esta vez con otra protagonista: Mûn, una exploradora galáctica. Con una estética muy similar a los previos títulos vamos a introducidos a Ankora y descubrir sus mejores y peores puntos.

Análisis realizado con una clave entregada por Chibig en PC (Steam).

El universo en expansión de Chibig

No hay mejor personaje para sacar adelante un juego de exploración, con los clásicos crafteos y progresión, que una viajera espacial. Mûn, nuestra protagonista, ya es conocida en este universo, pero no os preocupéis si no habéis jugado a Deiland o Summer in Mara. Podéis probar Ankora Lost Days con total independencia, más allá de referencias generales, los disfrutaréis como juego único.

Llegaremos a Ankora por un problema con nuestra nave, un grave accidente ha hecho que terminemos en Ankora, un planeta lleno de Anks, una raza curiosa. Rodeados de grandes biomas y monstruos tendremos que ayudar a quien lo necesite, sobrevivir y de paso encontrar las piezas perdidas de nuestra nave. Esos serán nuestros objetivos primordiales, mientras avanzamos y conocemos nuevos habitantes en Ankora. El progreso de crafteos y movimiento por el mismo mapa está limitado por la historia y nuestra propia capacidad.

Más detalladamente, Ankora son distintas zonas, cuadradas, a la vez compuestas por distintos bloques de recursos, agua o monstruos. Para avanzar no nos bastará con querer saltar (que no podemos), o bordear otras zonas. Resulta que tenemos que usar nuestro ingenio y recursos para cavar y construir puentes y escaleras. Estos serán nuestros métodos de movimiento principales, por lo que hay que tener en cuenta llevar encima ciertos materiales. Pero cuidado, tenemos una energía limitada, por lo que conviene descansar en la tienda de campaña, en nuestro hogar (la nave) o simplemente llevar comida encima. Todo nos sirve, incluso si queréis cocinar vuestra propia comida.

Para conseguir esos recursos nos tocará avanzar un poco en la historia y el mundo. El hacha, el pico y la pala se vuelven obligatorias. Pero hay más, como la caña o la azada para los cultivos. Dándole ciertas comidas a animales domésticos también ganaremos materiales, parece que han pensado en todo, y el ritmo del juego se hace ameno con esta suma de mecánicas. Sin embargo, tras todo esto, se recae en uno de los mayores errores. Y es que nuestras misiones y progreso no dejan de ser ir de un sitio A a otra zona B, para entregar un objeto o hablar con alguien, y así, volver a un inicial punto A o pasar por otro terciario.

Tras cierto tiempo nos daremos que cuenta que caemos rápido en la repetición. Si bien pienso que esto ya ocurrió en títulos anteriores de Chibig, es hora de apostar por algo más y no pecar por lo mismo. Se siente, aunque la estética y estilo gráfico sea similar, que ha habido poca evolución. Y se puede entender que parte de esto sea marca de la casa, los personajes conocidos del universo, que se expanda este mismo, y se mantenga la recolección de recursos o granja. Esto está bien, pero una vuelta de tuerca, una capa más de complejidad, que no dificultad, supondría un soplo de aire fresco para futuros títulos.

Con la exploración, derrotando a distintos enemigos ganaremos experiencia, lo cual nos hará subir de nivel y poder mejorar nuestras capacidades. Como la agilidad, la fuerza, la resistencia o la inteligencia. Siempre será un punto por nivel. Es una forma de progresar en daño, energía o recolección de recursos. También habrá que cuidar más allá de la vida nuestro hambre, sed o frío.

Por otro lado, la música, sin ser lo más destacable cumple perfectamente con su función, siendo en su mayoría de ambiente y acompañándonos en casi todo momento. La experiencia en su totalidad es bastante satisfactoria, para todos los públicos, aunque perfecta para los más pequeños de la casa.

En resumen, Ankora: Lost Days es una experiencia agradable de exploración y con pequeñas características de supervivencia y RPG. Con un estilo de lo más cuco y brillante, la historia de Mûn, con todo, es de las mejores de este universo en expansión de Chibig. Aún así, con poco riesgo y cayendo rápidamente en un ritmo repetitivo de misiones. Poco destacable en el género, pero cumpliendo en términos generales.

Ankora: Lost Days

7.4

Jugabilidad

7.5/10

Historia

7.0/10

Gráficos

8.0/10

Música

7.0/10

Pros

  • Estilo visual muy bonito
  • Un juego clave para el universo de Chibig
  • Buena protagonista y ambientación

Contras

  • Algo repetitivo
Publicado en Análisis, Indie

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