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Análisis de Fire Emblem: Three Houses

El 26 de julio del año pasado salió a la venta el más reciente Fire Emblem: Three Houses. Este título contaba con la novedad de ser el primero de su saga creado para la Nintendo Switch. Esto creo mucha expectación entre los fans ya que otros títulos que habían salido para la Switch como el Zelda: Breath of the Wild o el Super Mario Odyssey habían traído conceptos muy innovadores para sus respectivas sagas. 

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La primera gran noticia que nos llegó del juego es la posibilidad de que el juego durase 180 horas si tratabas de completar las tres rutas principales. Además, añadido a eso se suma el hecho de que es el primer juego de la saga en el que aparecían cuatro «lores», cuatro historias distintas, y el primero en el que podíamos seguir 3 rutas diferentes que, aunque tengan una historia similar, los personajes y varios eventos cambian de una para otra. 

El continente de Fódlan y sus personajes 

Mapa de Fódlan, donde se ve la distribución de las tres casas y el Monasterio en el centro del continente.

Antes de explicar la historia del juego debo aclarar que cada capítulo se trata de un mes de tiempo del juego y que el juego se encuentra dividido en 2 actos con varios capítulos cada uno dependiendo de la casa que hayas escogido.  

La historia de este juego comienza con la presentación del que será nuestro personaje principal: Byleth. Este joven es un mercenario que se dedica a viajar con la compañía de su padre y que durante las últimas semanas había experimentado sueños extraños. Ese mismo día encuentran un grupo de estudiantes siendo atacados por bandidos. Byleth y su padre los ayudan y descubren que los estudiantes son los herederos de 3 diferentes imperios respectivamente, que estudian en el monasterio de Garreg Mach y que a continuación les piden que los acompañen y que Byleth elija una casa a la que servir. Además, durante ese tiempo Byleth encuentra a la diosa, Sothis, encerrada en su cuerpo y ayudándole con sus poderes.

Tras muchas conversaciones y encuentros en el monasterio, a Byleth le preguntarán si quiere ser profesor de alguna casa, a lo que contestará que sí. Es aquí cuando comienza el primer acto del juego, principalmente se desarrolla la historia de los imperios, la relación con los personajes y las mecánicas de profesor. En este acto es cuando comienzan a indicarnos pistas sobre los secretos que ocultan la mayoría de los personajes, especialmente cuando una chica desaparece del monasterio y al buscarla y, posteriormente, encontrar a sus raptores, Byleth encuentra la espada de la creación, un arma que será clave durante el resto del juego. Durante este capítulo se van desarrollando una serie de eventos que finalmente conducen al imperio a un ataque al monasterio tras lo que se inicia una guerra entre las tres casas a lo largo del continente.  

El segundo acto, el de la guerra, es mucho más complejo, y nos demuestra una vez más que la narrativa es un gran punto a favor en esta aventura. Es la parte en la que más cambios veremos, pues todos los sucesos dependerán de la casa a la que sirvamos. En el monasterio había cierta rutina, en la que te acostumbrarás a jugar con todas las rutas del juego. Este segundo acto desemboca en un clímax de lo más interesante, y no solo eso pues veremos florecer las amistades o el amor entre algunos personajes, para que finalmente esas mismas relaciones tengan su propio final. Los personajes, tanto como el continente y su historia, están cuidados con el máximo detalle y con un cuidado sensacional. 

Las mecánicas más completas de la saga 

Fire Emblem: Three Houses se encarga de que estés ocupado todo el tiempo, ya sea pescando, explorando, entrenando o mejorando la relación con los alumnos. Poco a poco irás conociendo más en profundidad los gustos de todo el alumnado del monasterio, si mejoras mucho la relación con alguno de otra clase, podrás incluso sumarlo a tus filas. Mejorar esas relaciones y que ellos hagan lo mismo entre ellos será vital para rendir más en el campo de batalla. 

En nuestra tarea como profesor estará la de realizar tutorías para mejorar las capacidades de los alumnos a nuestro cargo. Claro que para esto tendremos un número limitado, una cantidad de veces que podremos realizar la tutoría en un mismo día, por otra parte, el alumno ha de estar motivado, así aprenderá aún más. Con esto los alumnos se empezarán a especializar en distintas clases y cumplirán ciertas funciones en las batallas. 

Para probar la capacidad de los estudiantes están los entrenamientos de los fines de semana, porqué si, también tendremos un calendario y unos horarios. Todos los personajes irán subiendo de nivel a lo largo de la historia, de igual manera aumentará la dificultad y aparecerán nuevos enemigos. Si queremos un mayor reto podremos escoger jugar al modo clásico, donde la muerte de los personajes será permanente, de esta manera estaremos mucho más atentos a la estrategia a desarrollar en el combate. 

Durante las batallas podremos escoger donde se moverán nuestros personajes, y posteriormente, si tienen la ocasión, atacarán. Los arqueros y magos podrán atacar a distancia, mientras que los guerreros o los asesinos tendrán que ir cuerpo a cuerpo, esto es simple. Sin embargo, también podremos usar nuestro turno para curarnos, reposicionar a nuestras tropas o usar incluso técnicas especiales, que bien pueden ser defensivas u ofensivas. 

La música y la conclusión

La música es todo un mundo aparte en este juego, desde el comienzo al final, hasta en las escenas de acción la sentiremos. Sin lugar a dudas Fire Emblem Three Houses tiene una banda sonora muy destacable, melodiosa y preciosa en todos sus aspectos. Siempre complementará al juego en todas sus partes, tanto en las de exploración como las de acción. 

Ya fue nominado en los Game Awards por su banda sonora, pero hablamos de un juego galardonado ya con dos premios, uno por el mejor en estrategia en 2019 y otro por ser el favorito del público, y es comprensible. Pocos juegos crean vínculos e historias con los personajes como vemos en este. Es un juego extenso, pero que crece poco a poco, que se toma su tiempo, para al final convertirse en un gigante. Es innegable, es un indispensable para Nintendo Switch. 

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