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Análisis Gears 5

El nuevo Gears tenía que ser bueno. La mayor apuesta de Xbox para 2019 aterrizó el 5 de septiembre, y el 10 de manera gratuita en el Game Pass. Nos encontramos ante un shooter en tercera persona de los más viscerales, esto no es nada nuevo, es el estilo Gears of War que tanto caracteriza a la saga. Acompañado, claro está, de acción y destrucción continua. Además han añadido ciertas novedades que lo diferencian bastante de los anteriores, tanto es el cambio que cualquiera podría creer que estamos hablando de otro juego.

The Coalition ha sabido darle un buen soplo de aire fresco a la saga. Los desarrolladores conocían realmente bien la manera de introducir nuevas mecánicas y además hilar con una historia tan acogedora. Pero eso no es todo, la campaña puede que sea el gran núcleo, pero la obra final necesitaba el online y el modo Horda para completarse. Sin más rodeos os contamos a continuación nuestra experiencia con Gears 5.

Kait Díaz lidera al equipo

Conocimos a Kait en Gears of War 4, tomando un papel importante, conociendo así a los forasteros y otro punto de vista sobre la CGO. Gears 5 nos hace un tremendo favor, y por ello suma puntos extra, y es que nos hace un pequeño resumen de lo que pasa en la anterior entrega. Quienes no la hayan jugado, o quienes no se acuerden, agradecerán este detalle. Por nuestra parte intentaremos no soltar ningún spoiler, ya que la historia encadena totalmente con esta nueva campaña.

Tras los sucesos de Gears of War 4 el foco se centra sobre Kait Díaz, una forastera de ascendencia Locust. Debemos descubrir los orígenes del Enjambre y la familia de Kait. Los giros argumentales y la locura mental a la que está sometida Kait, hacen que estemos alerta constantemente.

Nos encantan las buenas historias, y resulta que esta cumple con lo necesario para destacar. Tiene una buena introducción, un nudo de lo más destacable (sobre todo por el mundo abierto) y un final apoteósico, que da pie incluso a una continuación. Probablemente el entrenamiento inicial por el que tenemos que pasar obligatoriamente sea de lo más tedioso, sin embargo, es un tutorial necesario que debemos completar. Comenzamos la historia y el primer acto con JD, hijo de Marcus Fénix, acompañado de Kait, Del y Marcus. Aunque el primer acto estemos obligados a jugarlo con JD, el resto del equipo irá variando según avanzamos en la historia, y si, llevaremos a Kait durante el resto del juego.

Un último acompañante que siempre estará con nosotros es Jack, un robot fabricado por Baird. Consta de distintas habilidades, pasivas y activas, que iremos mejorando con componentes. El progreso y las mejoras generales del equipo recaen sobre Jack, así que habrá que pararse alguna vez a rebuscar por el escenario para mejorarlo.

Brillante y distópico

Es bonito si, pero no querriamos estar allí. Es lo que pasa con el mundo de Gears, nos encontramos con un detalle y unas físicas de miedo. Más que nunca tendrás que aprovechar el entorno, y gracias al sigilo y alguna habilidad extra podemos confrontar el combate de distintas maneras. Ya que estamos comentando los añadidos hay que mencionar el mundo abierto. Durante los actos II y III nos encontramos en la helada tundra y en el árido desierto, respectivamente. Y claro, si nos dan la libertad de explorar tal mundo habrá que añadir algo más: misiones secundarias. Lo máximo que encontraremos en estas secundarias serán habilidades definitivas para Jack, que de hecho, están escondidas. Obviamente si os interesa más el trasfondo de la saga y queréis descubrir aún más sobre la historia, entonces os las recomendamos.

Junto a nuestro esquife nos moveremos por un mundo de lo más variopinto. Y os aclaramos de ya que el apartado gráfico es sublime, y el rendimiento acompaña, el juego se mantiene fluido sin ningún problema. De forma predeterminada las cinemáticas estarán a 30fps, pero no es algo que nos cambie la experiencia.

Se sabe que el amplio mundo de este Gears ha sido inspirado por God of War, es notable, pero como mencionamos anteriormente, esto provoca la aparición de nuevas mecánicas. A partir de ahora tenemos que estar atentos a la recarga de las armas, si pulsamos y reaccionamos en el momento justo recargaremos más rápido, y además recibiremos una bonificación en la cadencia de tiro. Por otra parte, si nos sobran armas podremos guardarlas en el esquife, y así tener más armas o munición de repuesto. La mayor parte de la jugabilidad no se ha tocado más, se han mantenido ciertas armas y todas las acciones relacionadas con la cobertura. Eso no quita que sea original, os aseguramos que Gears 5 no se repite en ningún momento, por lo que, por la corta duración de la campaña, nos será muy ameno.

Un online poco renovado

No podíamos terminar sin hablar del online. Nos encontramos ante el clásico duelo por equipos, presente en todas las entregas, donde no vemos mucha novedad. El modo Horda es muy simple, y a la vez entretenido. Similar al Dungeon Defenders, tendremos que fabricar defensas, tales como trampas de pinchos o torretas. El objetivo es aguantar 50 oleadas, esto es bastante complicado, así que, si no estáis familiarizados del todo con el juego, os recomendamos probar la dificultad más baja. A mayores dificultades mejores recompensas.

Las recompensas pueden ser amplias, además de experiencia para nuestro personaje, podremos desbloquear habilidades y accesorios. Con la experiencia progresará el personaje escogido durante la partida, de igual manera, nuestro nivel de jugador también aumentará. Con objetivos semanales y eventos también podremos aumentar nuestra división como jugadores.

Finalmente, sólo queda por hablar de la música y nuestra conclusión final. Todo el soundtrack es una ligera música de ambiente, que cambiará en momentos de combate y tensión, y volverá al ambiente con la calma. No es muy destacable, es aceptable y suficiente, entre los diálogos de los personajes apenas la notaremos. Con todo esto se nos queda una campaña realmente buena y para nada larga, lo cual se agradece. Un exclusivo a la altura de Xbox, que vale para sentar las bases de un nuevo Gears para la nueva generación. Aun dependiendo de los gustos, el online no ha cambiado mucho y puede que no esté lleno de nuevas mecánicas, pero la esencia de un Gears of War la sentimos como los primeros, pero con una historia renovada.

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