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Análisis Hell Architect: la construcción del paraíso celestial… en el infierno

Hell Architect

Si te gustan los juegos de estrategia, si te gustan los juegos de gestión de recursos, si tienes un sitio reservado al lado de Lucifer en el infierno y, sobre todo, si sobreviviste a la ola de calor, ¡Hell Architect es tu juego! La compañía polaca Wooldland Games nos trae esta entrega indie al más puro estilo Prison Architect pero cambiando a los presos por… pecadores. Aquí os traemos nuestro análisis sin spoilers. ¡Cuidado, que quema!

Hell Architect

De la cola del paro a controlar el infierno

El juego nos plantea una narrativa muy simple: eres un demonio en la cola del paro del infierno. Cuando llega tu turno, tienes que ofrecerle a Lucifer tu currículum y, con un poco de suerte, te admitirá para trabajar organizando una sección del averno. Pero no pienses que tú serás quien haga todo el trabajo, no.

La mano de obra la ponen los propios pecadores, por supuesto. Ellos serán quienes piquen piedra y diferentes materiales muy interesantes que irás encontrando en el infierno. Tú solo tienes que encargarte de los bienes que produzcan dichos pecadores. Fácil, ¿verdad? Pues no te confíes: los pecadores también tienen necesidades que deben ser cubiertas, como comer (heces) o beber (orina). ¡Qué considerados son!

Las mecánicas son muy sencillas e intuitivas, lo cual hace de esta obra algo muy adictivo y fácil de jugar en cualquier momento. Las partidas, dependiendo del jugador, pueden ser más o menos largas. En tan solo cinco minutos podemos reformar cualquier zona de nuestra pequeña parcela del averno, convirtiéndola en un parque de torturas idóneo para los pecadores.

Hell Architect

Un acierto visual y sonoro

Como podréis comprobar, la parte visual es un gran acierto por parte de la compañía polaca, que presenta un estilo simple pero potente. Los pequeños pecadores, dibujados como chibis, se muestran desnudos y ojerosos sobre un gran escenario de colores cálidos. Estos personajes aparecerán frente a una puerta con un pentáculo inscrito y unos grafitis alrededor de ella, todo un pecado. Si investigamos un poco la zona, se observa que este apartado está cuidado al detalle, existiendo ciertas particularidades como yacimientos de minerales con formas… bueno. Sorprendentes, por decir alguna palabra.

Se aprecian mensajes grabados en el relieve del infierno, minas configuradas mediante patrones y decenas de formas curiosas por las cuales no me extrañaría que algunos desarrolladores terminen en el infierno.

Como se mencionó anteriormente, es cierto que Hell Architect es sencillo, pero es precisamente ahí donde reside su encanto. Es una entrega que no necesita unos grandes gráficos para enamorar al jugador. Tan solo con fijarnos en los pequeños detalles de los que se compone el juego nos encandila y es capaz de mantener nuestros ojos atentos a la pantalla durante un largo rato.

Por otro lado, en cuanto a la música, la entrega cuenta con una gran variedad de sonidos únicos para determinadas acciones. No solo eso, sino que también cuenta con banda sonora propia, que cumple a la perfección con la tarea de sumergirnos en un contexto infernal.

Hell Architect

Jugabilidad sobresaliente

Comenzaremos nuestra partida con únicamente tres pecadores que se harán cargo de todas las tareas durante diez minutos, que es el tiempo de llegada de un nuevo pecador. En estos intervalos de tiempo tendremos que cuidar de las necesidades de los habitantes para que trabajen a un ritmo adecuado. Habrá que alimentarlos con sus propios deshechos (todo un manjar) y hacerlos trabajar sin parar hasta el final de los tiempos. Esta tarea se hace sencilla gracias al fácil manejo del panel de control.

Si bien es cierto que este tipo de juegos suelen tener un diverso panel de opciones para exprimir al máximo todo lo que se puede hacer, Hell Architect no iba a quedarse atrás. Pero la entrega presenta estos controles de manera simplificada y accesible a cualquier persona.

Gracias al tutorial del juego (que es opcional), descubriremos que únicamente con tocar tres teclas tenemos lo primordial para comenzar a organizar nuestro infierno particular. Estas teclas son la E, la Q y Tab. Respectivamente, la primera se utiliza para picar el terreno que deseemos. Con la siguiente, podemos (de manera literal) arrastrar a los pecadores por todo el infierno y decidir cuál será la próxima tarea de la que se hagan cargo… a no ser que deseemos torturarlos, claro. Todo a gusto del jugador (aunque no del pecador, claro, pero eso no importa). Finalmente, si pulsamos Tab, accederemos a la información de los habitantes del infierno. Este panel incluye las necesidades que hemos de cubrir para que los pecadores puedan cumplir sus funciones sin problemas, además de sus habilidades y datos por los que fueron condenados al fuego eterno.

Ahora bien, si lo que queremos es armar el caos, esta es nuestra oportunidad. Existen varias maneras para ello, como la tortura a los pecadores (damas de hierro, calderos de fuego… todo un paraíso) o dejar que se vuelvan locos poco a poco mientras trabajan. Además, su vida puede terminar en cuanto lo deseemos (lo cual nos otorga ciertas bonificaciones necesarias para completar el juego, como la esencia, que sirve para investigar nuevos elementos para el infierno, como comederos y bebederos). Únicamente hemos de pulsar el botón derecho del ratón para hacer que le caiga un rayo a un pecador, quemarlo o… bueno. El resto dejamos que lo descubráis vosotros.

Hell Architect

Al infierno de cabeza

Hell Architect es una entrega que sorprende por su simpleza y su gran capacidad para enganchar a cualquier tipo de jugador. Al no ser partidas que se puedan perder sencillamente, siempre sentiremos el instinto de progresar y hacer que nuestra pequeña parcela infernal sea toda una maravilla para los pecadores que nos lleguen. El fácil manejo del juego y los rápidos avances que pueden realizarse en un corto periodo de tiempo harán que este indie, junto a otras entregas como Foreclosed, sean una muy buena opción para disfrutar en cualquier momento.

Hell Architect

8.3

Jugabilidad

8.5/10

Historia y narrativa

8.0/10

Gráficos

8.0/10

Música

8.5/10

Pros

  • La jugabilidad es idónea para cualquier tipo de jugador.
  • Se avanza de manera muy rápida en periodos cortos de tiempo.
  • El juego está plagado de detalles que sacarán una sonrisa a más de uno.

Contras

  • El tutorial es opcional, y sin él, nos hallaremos algo perdidos, por lo que es prácticamente imprescindible jugar al menos diez minutos en este modo.
  • Posee algunos fallos de idioma traducción, como la aparición repentina de frases en inglés.
Publicado en Análisis, Indie

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