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Análisis SoulCalibur VI

«Un duelo de armas de los más clásicos»

La saga de SoulCalibur, que ya ha sobrepasado los 20 años, sigue estando entre los estándares de los juegos de lucha más famosos. Ha ido pasando el tiempo y la saga de las espadas mágicas de Bandai Namco no para de crecer. Con el salto de 128 bits a la siguiente generación perdió fuelle, pero han sabido recomponer la esencia de sus batallas y transmitirlas a una nueva escala. SoulCalibur VI salió para PS4, Xbox One y PC, y como le suele gustar a la saga, con un personaje invitado, en este caso el de Geralt de Rivia.

Los luchadores y la estrategia de machacar botones

Vayamos al grano, al fin y al cabo a donde nos dirigimos con los juegos de lucha es al ring, directos a los combates. La dinámica es simple, combates de uno contra uno en un espacio, normalmente con la forma de un cuadrilátero, y el que reduzca la barra de vida del contrincante gana. Muchos de los combates se deciden por número de rondas, así que tendremos que ganar varias veces a nuestro rival para alzarnos con la victoria. Podemos hacerle un KO o directamente empujarle más allá de los límites del ring para sumar un punto de ronda.

El dinamismo y la fluidez de los combates son un gran punto a favor, sobre todo teniendo en cuenta el enorme número de combates que haremos durante los modos de un jugador. Parece obvio que los combates tengan que ser buenos en un juego de lucha, pero ahí reside la gracia para entrenernos y querer jugar más, y esta parte se complementa muy bien con los cortos tiempos de carga. Así puedes jugar e incluso cambiar entre modos de juego muy rápido sin pérdidas de tiempo. Este es uno de los apartados más trabajados y se nota.

Igual de trabajados están los 22 luchadores del plantel, cada uno con su estilo de lucha único y un arma representada. Ningún arma se repite y podemos encontrar de larga, media y corta distancia. Zasalamel con su guadaña, Maxi con sus nunchakus o Ivy con su espada látigo son algunos ejemplos. Dominar con maestría cada estilo de lucha es un auténtico reto, pero desde luego nos abre la puertas a horas y horas de entretenimiento. Lo único que se nos puede hacer repetitivo son los escenarios, pues a la que juguemos 10 horas (aproximadamente la duración de la campaña) ya conoceremos la mayoría de sobra.

Las modalidades para combatir

Como no puede faltar en un juego se este género y cómo ha sido siempre; más divertido con amigos. Casi todas las peleas en varios modos de juego se podrán jugar con dos jugadores en local. Exceptuando el online, donde nos enfrentaremos a todo tipo de luchadores creados por la gente, y con ganas de avanzar puestos en los rankings. El clásico combate individual o a asaltos es de lo mejor, además de ameno, para echarse unas partidas rápidas o conocer luchadores.

La Balanza del Alma es el modo estrella para un jugador. Crearemos a nuestro personaje y lo mejoraremos mientras exploramos la historia del mundo que nos rodea, justo como un RPG. Podremos hacer misiones secundarias, subir niveles y mejorar nuestras armas y equipamiento. Así como llevar refuerzos o comida para facilitarnos algunos combates. Nuestro objetivo será descubrir el porqué el mundo se está sumiendo en el caos y detenerlo, y para ello tenemos varias rutas, pues tendremos un sistema de karma. Y por ello, como podréis estar pensando, nuestras decisiones intervienen en la historia.

Los combates en este modo, por norma general, suelen tener condiciones especiales. Así pues, además de tener que fijarnos en el nivel de nuestro enemigo y en el número de rivales que tendremos que abatir, también nos tocará fijarnos en los modificadores que afectan a la batalla. Esta variedad es de lo más gratificante, pues estaremos horas combatiendo y se agradece que cada combate se sienta distinto. Además esto nos hará replantearnos la estrategia en cada combate.

A lo largo de nuestro viaje encontraremos pueblos y ciudades, muchos con herrerías y mercaderes, a los que podremos comprar o vender. Incluso mercenarios o piratas si nos da por explorar más allá. En cuanto al mundo se refiere es una auténtica expansión capítulo tras capítulo, donde conoceremos culturas y personas de todas partes, y en gran parte de los casos, haciendo referencia a civilizaciones y personajes históricos conocidos.

Por último sólo queda el modo de Crónica de Almas. Un modo para un único jugador donde nos contarán la historia del primer SoulCalibur tanto desde el punto de vista de sus principales protagonistas como del resto de luchadores. Esta es una historia más corta pero podremos explorar la historia de cada luchador en pequeños capítulos.

El brujo como personaje invitado y nuestra opinión

Geralt de Rivia tiene su propia historia, como el resto de personajes de SoulCalibur. Cuenta el cómo llegó a este mundo absorbido por uno de los portales, sin saber muy bien cómo comienza a explorar para marcharse de ese mundo. Es en este momento en el que cruzaremos espadas con el brujo y coincidirá con la historia de nuestro propio héroe. Poco más interfiere el personaje en el mundo pero si algo hay que decir es que Geralt se camufla muy bien con el entorno y la ambientación de Soulcalibur. Si ese era el objetivo lo han conseguido.

Soulcalibur VI puede resultar una sorpresa, sobre todo para los que no estén familiarizados con el género, como es mi caso. Estáis entrando en una saga de renombre, conocida desde hace años por sus personajes invitados y su peculiar jugabilidad. Puede que el número de luchadores se quede corto tras muchas horas, o incluso los escenarios, pero no es el caso. El juego intentará en todo momento buscar la manera de sorprender y que quieras seguir luchando, aún sabiendo que los combates puedan ser similares llegado cierto punto.

La música, sin ser muy destacable, y los gráficos, siendo muy buenos, y sin buscar una revolución se ajustan a lo esperable. Es en la historia y la libertad jugable donde te das cuenta de la magia que es luchar sin parar de entretenerse.

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