Menú Cerrar

Análisis The Legend of Zelda: Link’s Awakening

Hace apenas dos semanas salió en la Nintendo Eshop la nueva entrega de The Legend of Zelda. Se trata del remake de Link’s Awakening, un título anteriormente visto para la GameBoy Color en 1993.  

¡¡Cuidado porque esta reseña contiene spoilers!! 

Todo comienza con una cinemática en la que link es alcanzado por un rayo en medio del mar. Tras perder el conocimiento se despierta en la playa de una isla, un extraño paraje llamado Koholint. En ella conocemos a Marin, y al enigmático Búho, que nos acompañará a lo largo de toda la historia. Descubrimos que dentro del gran huevo de la cima de la isla espera dormida una criatura llamada El Pez Del Viento. Despertar dicho animal con una melodía logrará poner fin a la tiranía de las sombras sobre la isla. 

Según va avanzando el juego, se nos va perfilando la idea de que no todo es lo que parece en la isla. Los jefes nos advierten al ser derrotados que despertar al Pez Del Viento supondrá el fin de la isla y nuestra desaparición con ella. El progreso de la historia, sigue una línea lógica en la que se intuye que todo no es más que un sueño, una ilusión, un delirio.

Una vez despertamos al Pez del Viento (una ballena hippie con alas), despertamos nosotros a su vez. Acaba el juego con Link en alta mar, donde se mezcla la realidad con visiones del supuesto sueño. Un final abierto, que nos hace cuestionarnos sobre si todo fue solo un producto de nuestra imaginación, o, algo más…

Como buen remake, el juego replica absolutamente todo del anterior: diálogos, mapa, jefes, puzzles, secretos, estética. A todo esto se le añaden cosas mejoradas como los gráficos 3D que supone rehacer un juego 26 años más tarde. Es una doble victoria, en la que se mantiene la esencia entrañable del juego.

Comencemos hablando de la dinámica del juego. Link’s Awakening continua con el juego lineal de mazmorras con jefe, tan querido por todos. No hay nada arbitrario. Cada mazmorra va implementando los nuevos objetos de la anterior, con varios jefes y un sinfín de puzzles. De cada victoria de fase obtenemos uno de los ocho instrumentos para despertar al Pez del Viento, para tocar con todos ellos la balada que rompe el cascarón y nos da acceso al jefe final.

Junto con las mazmorras hay una serie de objetivos a lo largo del mapa (intercambios de objetos, desbloqueables) que son obligatorios para completar el juego. Algunos ejemplos de esto son las distintas canciones en la ocarina, o favores a personajes.

Aparte de todo esto, hay coleccionables opcionales como piezas de corazón, caracolas, el bumerán, etc; así como mejoras permanentes de gran utilidad (vestidura roja o azul). 

Praderas salvajes, cordilleras encrespadas, una gran playa litoral. La isla tiene multitud de escenarios, cada uno con su ambiente y melodía propios. También el mapa implementa los avances del personaje, de modo que las zonas son desbloqueables por orden. Y una vez avanzados en el juego, vamos encontrando puntos de teletransporte para salvar las distancias mas largas. 

Gráficamente, Link’s Awakening es una belleza. Es posible que muchos jugadores lo compren solo por este aspecto. El juego es extremadamente bonito, lleno de detalles y de agua cristalina. Es una experiencia constante de colorido y reflejos que, junto con la reducida dificultad del juego hacen de él un paseo para disfrutar.

Para los que busquen un juego más exigente existe un modo héroe en el que no se recuperan vidas y los enemigos tienen mayor dificultad. Aunque si os lo pasáis así el final incluirá una escena secreta, al igual que sucede en el juego original. 

El tiempo de gameplay oscila entre 10 y 14 horas, aunque es posible completarlo en menos tiempo si conocemos como funcionan los juegos de The Legend of Zelda. 

Como novedad frente al juego para la GBC, esta entrega incluye un modo creativo en el que se pueden construir mazmorras personalizadas. Podemos jugar online en las mazmorras de otros y obtener recompensas.

Despedimos el juego con una de las mejores  frases del Búho: 

“No podrás saber que esto es un sueño hasta que despiertes”. 

Publicado en Análisis

Relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.